"El PP está harto de sufrir las salidas de tono y excesos verbales del presidente regional, que parece haber perdido el norte en su afán
desmedido de populismo de baja estofa".
"Revilla ha caído en la "vulgaridad y en lugar de trasladar una imagen moderna de la región, ofrece otra muy distinta, extemporánea, paleta y rancia de machismo trasnochado, con la que sólo consigue ridiculizar a Cantabria y a todos los cántabros".
"Ningún cántabro con un ápice de dignidad y de sentido común se atrevería a revelar públicamente, y menos en un canal televisivo de ámbito nacional, sus primeras experiencias con las mujeres como ha hecho Revilla que, según ha recordado González, aseguró haber 'mojado' por primera vez a los 18 años 'y pagando'.
"Estas afirmaciones ignoran los límites de la ética y la decencia y son absolutamente intolerables e indignantes porque Revilla no acude a ese programa como ciudadano particular sino como presidente de Cantabria y debería por tanto estar a la altura del cargo que ostenta y representar dignamente a todos los cántabros".
"Lo que esperan los ciudadanos de Cantabria es que su presidente hable de proyectos para la región y del futuro que le espera a la Comunidad Autónoma en materia de empleo, industria, educación, sanidad, políticas sociales o inversiones del Estado en la región".
Tamara González lamenta que Revilla, que como presidente debe ser una referencia para los jóvenes cántabros tanto en su comportamiento como en sus declaraciones, los induzca a tener su primera experiencia sexual pagando, una actitud que nunca puede mostrarse como ejemplo a seguir.
"En nombre de los 142.000 cántabros que depositaron su confianza en el PP y de aquellos ciudadanos que al margen de ideologías se tienen que sentir avergonzados por los excesos verbales de Revilla, exijo al presidente que cumpla dignamente al menos con sus labores de representación, ya que las de gestión es incapaz de cumplirlas".
"Que no siga avergonzando con sus bufonadas y humillantes declaraciones a los cántabros y se dedique a gobernar Cantabria, ya que es suficiente honor desempeñar con dignidad ese cargo, sin aspirar a convertirse en el bufón de la corte".
González ha cuestionado también el silencio de los socios de Gobierno de Revilla y de las diputadas del grupo parlamentario regionalista.En este sentido, la diputada del PP ha lamentado el "silencio cómplice del Gobierno de Cantabria" y en especial de quienes tienen bajo su responsabilidad las políticas de mujer: la vicepresidenta cántabra, Lola Gorostiaga, y la directora general de la Mujer, Ana Isabel Méndez, que según dijo, "han rehusado pronunciarse públicamente sobre las hirientes" declaraciones de Revilla.
"Se trata de una "actitud sorprendente" que lleva a pensar que lo que practican es una "política socialista a tiempo parcial" en la que "parecen haber olvidado, en un claro ejercicio de amnesia selectiva, que a la mujer se la debe defender siempre, y no sólo cuando es rentable políticamente". "Esa actitud de ambas responsables supone una clara contradicción con las políticas del Gobierno central, que impulsa campañas de sensibilización que buscan erradicar la idea de que las mujeres pueden ser objeto de mercancía y concienciar a la sociedad de la no normalización de la prostitución".